En mi caso mi sueño de niña siempre fue el de ser maestra, me encantaba jugar a la escuelita y ayudarles a mis maestros, sobre todo en sexto año que teníamos equipos de estudio tres tardes a la semana. Ya en secundaria y preparatoria como trabajaba después de clases no tenía mucho tiempo para estudiar así que descubrí que la mejor forma de aprender y repasar era ayudando a mis compañeros con lo que no entendían.
Egresé en 1989 del Cetmar No. 13 en Topolobampo, Sinaloa, me titulé como técnico en Pesca y Navegación, al salir de la escuela yo deseaba irme a estudiar a la Normal para ser maestra de jardín de niños o de primaria, pero no tenía los recursos para hacerlo, también me fascinaba la navegación y como mi práctica profesional y los veranos había realizado singladuras a bordo de los barcos petroleros de PEMEX, tramité mi libreta de mar y fui a buscar trabajo en esos barcos. Para esto cuando me gradué le pedí a la persona que representaba la máxima autoridad en la DGECyTM que me consiguiera una plaza donde fuera que yo me iba al cetmar que me mandaran, también les pedí ese apoyo a mis maestros. Así que me fui a buscar trabajo a los barcos ya que me dijeron que debía adquirir experiencia profesional en mi carrera técnica, me fui a buscar trabajo en los barcos con la esperanza de poder trabajar en una escuela, pero también me puse como meta que si durante todo un ciclo escolar no me daban la oportunidad de dar clases, tramitaría una beca para irme a estudiar a la escuela náutica de Tampico, que era la única que aceptaba mujeres, así que tenía esas dos opciones.
Después de estar insistiendo en que me dieran una oportunidad en un buque tanque, ya que iba todos los días al muelle de PEMEX buscando trabajo, uno de los camareros del B/T “Morelos” se accidentó (una cortada muy grande en una mano) y me pidieron que lo supliera, sin pensarlo mucho acepté, no era fácil que me contratarán ya que en ese tiempo no había mujeres a bordo de los barcos dentro del personal subalterno, yo hubiera querido empezar en cubierta o en el puente de mando pero no desaproveche la oportunidad. Eso fue en el mes de agosto y hasta el mes de diciembre tuve contratos eventuales en varios barcos, como camarera, marinera o como timonel, fue fascinante en esos meses tuve la oportunidad de conocer casi todos los puertos de la República Mexicana, reforcé y actualicé mucho mis conocimientos sobre navegación tanto costera, de estima, astronómica y electrónica, aprendí mucho sobre cuestiones de seguridad y me tocó estar en varios zafarranchos (prácticas de abandono de buque y combate de incendios).
En diciembre cuando regresé a casa para pasar navidad y año nuevo tuve la grata visita de dos de mis maestros del cetmar para darme la buena noticia de que había una plaza para mí en la escuela, aún cuando me fascinó andar en los barcos no dude en aceptar la plaza, deseaba más que nada ser maestra así que en enero de 1990 empecé a dar clases.
Primeramente revisé los programas y tomé como guía las que consideraba las mejores formas de enseñar de los que habían sido mis maestros, desde entonces el Profr. Benigno Corrales se convirtió en mi tutor, guía y maestro, seguí su ejemplo muy de cerca.
No fue fácil ya que mis alumnos ya estaban en la escuela antes de que yo egresará, además casi eran de mi edad e incluso algunos mayores que yo, el reto implicaba estar a la vanguardia en el conocimiento y práctica de lo técnico, enfrentando la necesidad de prepararme pedagógicamente.
En el verano de ese mismo año inicié la nivelación pedagógica la cual duró tres años, y posteriormente ingresé a la UAS a la Lic. en Ciencias de la Educación, desde entonces me he seguido preparando en cursos y de manera autodidacta para ir mejorando mi práctica docente.
A lo largo de estos años, por necesidades del plantel, he impartido principalmente casi todas las asignatura y ahora módulos del área de pesca y navegación, pero también me tocó trabajar con Taller de lectura, historia, técnicas de estudio, apoyar a las áreas de mecánica y de de gestión; así como también atender oficinas como la de orientación educativa durante algunos años, pero desde hace 14 años atiendo la de psicopedagogía, aunado a esta tuve unos años la jefatura del área de pesca hasta agosto del año pasado para hacerme cargo de la coordinación de las tutorías, además como me comisionaron para tomar el diplomado del programa Construye-T, ahora coordino el comité.
También siempre he trabajado los eventos culturales promoviendo las manifestaciones artísticas, con más razón a partir de 2004 que con la reforma del bachillerato se redujo la carga horario para el primer semestre por lo que desde entonces en el periodo de agosto a enero implementamos el Taller de Habilidades artísticas trabajando una hora a la semana con todos los grupos de primer semetre, promoviendo el desarrollo de habilidades de pensamiento y psicomotrices a través de la poesía, el canto, el teatro y el baile, contribuyendo a que los alumnos adquieran más seguridad en ellos mismos y se sientan capaces de afrontar nuevos retos.
Así como fueron pasando los años como maestra también me convertí en madre de tres hijos que son mi adoración, con este ciclo escolar que esta por cerrarse se gradúa del área de alimentos el mayor de mis hijos, lo cual me hace sentir sumamente orgullosa.
Soy muy inquieta y algo rebelde, pero sin el afán de caer en la exageración me fascina mi trabajo, considero que la disciplina en sentido estricto de cumplir con las obligaciones no es lo mío, porque hago las cosas por gusto, doy gracias cada día porque todo lo que hago me gusta y lo disfruto mucho, me apasiono con todo lo que hago.
Pienso que además de mi familia, ser maestra es lo mejor que me ha pasado en la vida, el cetmar para mi desde que fui alumna significó una excelente oportunidad para crecer y gracias al apoyo de mis compañeros de los cuales he aprendido muchísimo, he llegado a ser lo que soy.
Ser maestra en el nivel medio superior me ha permitido trabajar con adolescentes en esa etapa de la vida en que el construir un buen proyecto de vida y aprovechar las oportunidades marca la diferencia entre un futuro prometedor o en uno mediocre. Los jóvenes de la comunidad de Topolobampo y sus alrededores se encuentran en su gran mayoría al cuidado de abuelos, tíos o diversas personas ya que sus padres se van a trabajar fuera o son hijos de madres solteras, así que a veces hemos tenido que fungir como sus tutores mucho antes de que se desarrollara ese programa.
Además la DGECyTM siempre ha estado muy pendiente de las transformaciones que ha tenido el modelo educativo, como somos pocos planteles en comparación con los otros subsistemas, trabajamos muy de cerca en los procesos de mejora continua, principalmente en el desarrollo de planes y programas.
Sin lugar a dudas me siento muy satisfecha con el hecho de ser maestra, de trabajar en este plantel que siento tan mío, ya que siempre digo mi escuela, que como todo centro de trabajo no esta exenta de conflictos, pero como tenemos la ventaja de que todos los días estamos casi los 40 docentes en el mismo horario y que cuando se trata de establecer estrategias de mejora para el trabajo áulico podemos llegar a acuerdos, a pesar de las diferencias y en ocasiones con o a pesar del director en turno.
Insatisfacciones en mi trabajo no considero tener, quizá en lo personal tengo algunas metas que lograr todavía, y en lo que respecta a mi tarea como docente esta siempre el reto continuo de mejorarla de encontrar la manera de mantener el interés de los estudiantes para que se involucren de lleno en la búsqueda del conocimiento y la adquisición de nuevos aprendizajes.
Bueno pues así es como llegué a ser maestra y a grandes rasgos esta es mi percepción de mi labor docente, creo que todos tenemos una misión en la vida y me siento muy feliz de que poder dar algo de mi cada día a esos jóvenes que llegan al cetmar como yo lo hice un día, llenos de ilusiones pero con muchas dificultades para salir adelante, ansiosos de recibir una mano amiga, que si bien estamos conscientes de que no podemos resolverles sus problemas si podemos orientarlos para que construyan un mejor proyecto de vida y logren en la medida de los posible alcanzar sus sueños. Gracias a todos los que fueron y son mis maestros porque con su ejemplo, dedicación y apoyo hemos aprendido día con día a crecer en el ámbito educativo tratando siempre de dar lo mejor.
Yolanda Valenzuela Gaxiola
1 comentario:
Excelente trabajo, Yolanda, te felicito. La idea de incorporar tu perfil al blog, me pareció muy interesante, ojalá tus compañeros lo puedad visitar también para que te conozcan más.
Publicar un comentario