domingo, 8 de noviembre de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Responder a este cuestionamiento implica primeramente referenciar el concepto de aprendizaje para lo cual retomamos algunos conceptos de diversos autores que encontramos durante el análisis del a lectura “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” de Xavier Vargas Beal (2005).

Ausubel, nos señala a razón del aprendizaje que: "La adquisición y la retención de conocimientos son el producto de un proceso activo, integrador e interactivo entre el material de instrucción y las ideas pertinentes en la estructura cognitiva del estudiante con las que las nuevas ideas se pueden enlazar de maneras particulares".

El aprendizaje, desde este punto de vista humanista (Moreno), se considera un proceso de descubrimiento de significados personales sobre la realidad que se percibe, tal como es percibida por la persona.

Para Piaget el aprendizaje es un proceso de adaptación, dentro del cual considera que "el conocimiento no puede concebirse como si estuviera predeterminado, ni por las estructuras internas del sujeto, puesto que son el producto de una construcción efectiva y continua, ni por los caracteres preexistentes del objeto, ya que sólo son conocidos gracias a la mediación necesaria de estas estructuras, las cuales los enriquecen al encuadrarlos”.  El aprendizaje constituye entonces una apropiación de la realidad que el sujeto asimila transformándose a sí mismo, acomodándose al mismo tiempo que asimila.  Esto nos lleva a una visión más profunda al entender el aprenhendizaje, según la defefinición de Flavell, "la aprehensión de la realidad es siempre una construcción asimilativa efectuada por el sujeto tanto como una acomodación del sujeto.

Gómez de Silva por su parte nos señala que “aprendizaje” es una palabra que deriva de la raíz latina “aprendere 'asir mentalmente; asir', de apprehendere 'asir mentalmente”. Así mismo, nos dice que prender, viene de "-prender 'coger, asir; sujetar, fijar': latín vulgar prendere, del latín prendere, prehendere 'coger, asir',…".  Esto nos devela que aprehendizaje es el acto intelectual humano de prender, de coger, de apresar, de adoptar, en fin, de un acto mental de apropiación.

El aprehendizaje, es un proceso adaptativo mediante el cual, se va construyendo el conocimiento de la realidad, del mundo, el sujeto se construye a sí mismo como ser humano, siempre reorganizando -en todo momento- la propia estructura cognitiva desde donde continuará readaptándose indefinidamente a través de sus propios procesos de asimilación y acomodación.

Todas estas referencias nos llevan a concluir que el aprendizaje o aprehendizaje no es algo trivial, es un proceso humano y constructivo, donde a través de la adaptación los sujetos construimos y reconstruimos el conocimiento tanto de la realidad que vivimos y del contexto, así como también nos posibilita para transformar nuestros esquemas cognitivos.

El aprendizaje se puede observar contemplando todos los elementos que entran en juego cuando se genera en nuestros estudiantes, pero cuando se trata de medir que tanto han aprendido no basta con solo preguntar al respecto de los contenidos, si queremos hacer un verdadero reconocimiento del proceso centrado en el aprendizaje, debemos construir dentro de la planeación didáctica un proceso de evaluación continua con carácter formativo y sumativo.

Para esto los alumnos deben de tener claro qué contenidos se van a trabajar, cómo los vamos a guiar para que puedan vincular sus conocimientos previos con los nuevos, cómo vamos a desarrollar conflictos cognitivos que despierten su interés y los mantengan motivados para apropiarse del conocimiento.

Sin olvidar que la interacción con nosotros como docentes y entre ellos mismos como iguales, dentro de un marco de confianza, respeto y tolerancia, les permitirá socializar sus concepciones aprendidas a fin de enriquecerlas y reconstruir nuevamente.

Si bien es cierto que el proceso de mediación se queda corto cuando hablamos de aprendizaje y queremos que este sea significativo, nuestra mediación, facilitación y guía en el proceso de apropiación debe de estar situada en el interés de los estudiantes y en su zona de desarrollo real para llevarlos a la zona de desarrollo próximo con éxito, considerando la movilización de sus saberes (conocimientos, habilidades, actitudes) hacia el logro de las competencias.

 

Yolanda Valenzuela Gaxiola

viernes, 6 de noviembre de 2009

CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE CONGRUENTES AL ENFOQUE POR COMPETENCIAS


“El término competencia aparece inicialmente en los años 70, apoyando la idea de que ni el currículum educativo de las personas, ni los resultados de los tests de aptitud y de inteligencia, ni la adaptación eficaz a los problemas de la vida diaria predicen el éxito profesional” (CIDEC, 2004). Esto como consecuencia de que, en las instituciones de educación, se había descuidado la vinculación teoría/práctica y con ello, el desarrollo de competencias en la situación real o en procesos de simulación, surgió como una alternativa para el desarrollo de competencias y la resolución de problemas. Su introducción al ámbito educativo se orientó principalmente hacia la enseñanza de tecnologías como capacitación para el trabajo, cuando el modelo educativo se fundamentó en concepciones del aprendizaje con un enfoque conductista.

Actualmente, en México está cobrando gran auge el desarrollo curricular por competencias el cual, en comparación con los modelos de diseño curricular anteriores, ofrece claras ventajas dado que pone énfasis en la transferencia de los conocimientos, la multirreferencialidad de los mismos, la formación en la alternancia, el manejo de competencias emergentes y el saber hacer como eje rector de la actividad académica.

En el bachillerato la Reforma Integral para la Educación Media Superior implementa un modelo educativo con un enfoque por competencias, dentro de un marco curricular común para el Sistema Nacional de Bachillerato.
Hemos aprendido ahora que una competencia es la “capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos pero no se reduce a ellos” (Perrenoud, Philippe, 2002). Es “una combinación dinámica de atributos, en relación con conocimientos, habilidades, actitudes y responsabilidades, que describen los resultados del aprendizaje de un programa educativo o lo que los alumnos son capaces de demostrar al final de un proceso educativo” (Proyecto Tunning, 2005)
El enfoque por competencias no es una visión reducida de la educación y de la formación profesional, sino por el contrario, éste no se conforma con el aprendizaje de los elementos en el ámbito teórico (enciclopédico) o mecánico (irreflexivo), o al manejo discursivo de los dominios cognitivos de las disciplinas, sino que va más allá al proponer cambios en la metodología didáctica y en el proceso E-A, lo que origina la necesidad de que el desempeño del docente tenga como base un marco teórico referencial para desarrollar estrategias centradas en el aprendizaje, ya que en nuestro modelo educativo el estudiante es el actor principal, el cual debe asumir un rol preponderantemente activo.
Es necesario saber, comprender y sistematizar las formas en como aprenden nuestros alumnos en el bachillerato, reconociendo las necesidades y problemas de su realidad, con base en un diagnóstico definir las acciones encaminadas al desarrollo de las competencias, conocimientos, habilidades, actitudes y valores planteados en el Perfil de egreso. Para promover una formación integral, basada en los principios del saber hacer, saber conocer (aprender a aprender), saber convivir y saber ser, mismos que constituyen los cuatro pilares de la Educación propuestos por la UNESCO en el Informe Delors.
Debemos hacer énfasis en la transferencia de conocimientos (principio de transferibilidad), lo que se ve en las aulas, talleres, laboratorios y espacios de prácticas, deben basarse en la aplicabilidad a situaciones de la vida real, guiándolo a un aprendizaje por descubrimiento (Bruner).
Considerando que el aprendizaje se construye, reconstruye y se aplica en la resolución de problemas, un aprendizaje significativo (D. Ausubel, J. Novak)) y se concibe con una perspectiva de proceso abierto, flexible y permanente, lo que implica que existe la libertad de incorporar los avances de la cultura, la ciencia y la tecnología a los programas educativos en el momento en que estos se están dando, con la finalidad de que los alumnos estén actualizados en su área disciplinar.
“En la experiencia de aprender haciendo… los estudiantes aprenden… mediante la práctica de hacer o ejecutar reflexivamente aquello en lo que buscan convertirse en expertos y se les ayuda a hacerlo así gracias a la mediación que ejercen sobre ellos otros ‘prácticos reflexivos’ más experimentados, que usualmente son los profesores; pero pueden ser también compañeros de clase más avanzados” (Díaz Barriga, Frida. Cfr. a. Shön Donald, 2002).
Esta mediación debe darse al construir andamiajes que lleven a los alumnos a recuperar sus conocimientos previos para abordar y apropiarse de los nuevos, es por esto que la RIEMS retoma como parte de su sustento teórico con mucha fuerza las concepciones de aprendizaje constructivista y socio- contructivista, primeramente porque debemos reconocer en que estadio de desarrollo cognitivo se encuentran nuestros estudiantes y como se van adaptando a esa etapa de transición por la que atraviesan mientras pasan por nuestras aulas.
Cada uno de nuestros estudiantes deben vivir el proceso de reconstrucción de sus esquemas de conocimiento, mediante situaciones que le generen conflictos cognitivos hasta lograr su asimilación, acomodación y adaptación de los nuevos esquemas (Piaget), aprovechando el error como una posibilidad continua de aprendizaje.
Teniendo en cuenta en todo momento que ellos traen un cumulo de experiencias y conocimientos, que debemos aprovechar, para guiarlos de su zona de desarrollo real a la zona de desarrollo próximo (Vigostky), pero no de manera aislada ya que somos seres sociales por naturaleza, necesitamos de los demás para aprender, para esto las actividades de aprendizaje que llevemos a cabo en el aula deben pasar por el tránsito de lo individual a lo colectivo (socialización) y de regreso a lo individual, favoreciendo el aprendizaje colaborativo y aprendizaje situado.
Debemos tener siempre presente que el desarrollo de competencias se orienta a las necesidades y contextos de la sociedad, con la finalidad de que no exista desfase, entre lo que se aprende en la escuela y lo que se necesita en un momento dado para la aplicación de las competencias a la vida real. Pero solo si somos maestros competentes podremos desarrollar en nuestros estudiantes esas competencias que favorezcan su proyecto de vida, es necesario que aprendamos a conciencia como podemos propiciar aprendizajes de acuerdo con las exigencias que la RIEMS nos depara en este gran reto de enseñar.

Yolanda Valenzuela Gaxiola