Ausubel, nos señala a razón del aprendizaje que: "La adquisición y la retención de conocimientos son el producto de un proceso activo, integrador e interactivo entre el material de instrucción y las ideas pertinentes en la estructura cognitiva del estudiante con las que las nuevas ideas se pueden enlazar de maneras particulares".
El aprendizaje, desde este punto de vista humanista (Moreno), se considera un proceso de descubrimiento de significados personales sobre la realidad que se percibe, tal como es percibida por la persona.
Para Piaget el aprendizaje es un proceso de adaptación, dentro del cual considera que "el conocimiento no puede concebirse como si estuviera predeterminado, ni por las estructuras internas del sujeto, puesto que son el producto de una construcción efectiva y continua, ni por los caracteres preexistentes del objeto, ya que sólo son conocidos gracias a la mediación necesaria de estas estructuras, las cuales los enriquecen al encuadrarlos”. El aprendizaje constituye entonces una apropiación de la realidad que el sujeto asimila transformándose a sí mismo, acomodándose al mismo tiempo que asimila. Esto nos lleva a una visión más profunda al entender el aprenhendizaje, según la defefinición de Flavell, "la aprehensión de la realidad es siempre una construcción asimilativa efectuada por el sujeto tanto como una acomodación del sujeto.
Gómez de Silva por su parte nos señala que “aprendizaje” es una palabra que deriva de la raíz latina “aprendere 'asir mentalmente; asir', de apprehendere 'asir mentalmente”. Así mismo, nos dice que prender, viene de "-prender 'coger, asir; sujetar, fijar': latín vulgar prendere, del latín prendere, prehendere 'coger, asir',…". Esto nos devela que aprehendizaje es el acto intelectual humano de prender, de coger, de apresar, de adoptar, en fin, de un acto mental de apropiación.
El aprehendizaje, es un proceso adaptativo mediante el cual, se va construyendo el conocimiento de la realidad, del mundo, el sujeto se construye a sí mismo como ser humano, siempre reorganizando -en todo momento- la propia estructura cognitiva desde donde continuará readaptándose indefinidamente a través de sus propios procesos de asimilación y acomodación.
Todas estas referencias nos llevan a concluir que el aprendizaje o aprehendizaje no es algo trivial, es un proceso humano y constructivo, donde a través de la adaptación los sujetos construimos y reconstruimos el conocimiento tanto de la realidad que vivimos y del contexto, así como también nos posibilita para transformar nuestros esquemas cognitivos.
El aprendizaje se puede observar contemplando todos los elementos que entran en juego cuando se genera en nuestros estudiantes, pero cuando se trata de medir que tanto han aprendido no basta con solo preguntar al respecto de los contenidos, si queremos hacer un verdadero reconocimiento del proceso centrado en el aprendizaje, debemos construir dentro de la planeación didáctica un proceso de evaluación continua con carácter formativo y sumativo.
Para esto los alumnos deben de tener claro qué contenidos se van a trabajar, cómo los vamos a guiar para que puedan vincular sus conocimientos previos con los nuevos, cómo vamos a desarrollar conflictos cognitivos que despierten su interés y los mantengan motivados para apropiarse del conocimiento.
Sin olvidar que la interacción con nosotros como docentes y entre ellos mismos como iguales, dentro de un marco de confianza, respeto y tolerancia, les permitirá socializar sus concepciones aprendidas a fin de enriquecerlas y reconstruir nuevamente.
Si bien es cierto que el proceso de mediación se queda corto cuando hablamos de aprendizaje y queremos que este sea significativo, nuestra mediación, facilitación y guía en el proceso de apropiación debe de estar situada en el interés de los estudiantes y en su zona de desarrollo real para llevarlos a la zona de desarrollo próximo con éxito, considerando la movilización de sus saberes (conocimientos, habilidades, actitudes) hacia el logro de las competencias.
Yolanda Valenzuela Gaxiola